En biodry no nos conformamos con lo que se ve en la superficie. Medimos la humedad en el interior de los muros para comprobar, con datos objetivos, cómo evoluciona el proceso de secado.
Un año después de la instalación, realizamos un nuevo control técnico para verificar los resultados.
¿Qué nos dicen las mediciones?

Evolución del contenido de humedad:
- Instalación: 7,98%
- Control a los 12 meses: 5,40%
✅ Una reducción del 32% en el contenido de humedad de los muros durante el primer año.

Pero lo importante no es solamente cuánto disminuyó la humedad, sino cómo evoluciona el muro hacia su condición natural de equilibrio.
Los materiales de construcción conservan cierta humedad de forma natural, incluso cuando están secos. Por eso, nuestro objetivo no es alcanzar un 0%, sino que los muros recuperen su equilibrio higroscópico.
Con biodry, el secado se produce de manera natural y progresiva, sin forzar la eliminación de humedad, respetando las propiedades de los materiales y evitando someterlos a procesos de secado acelerado que podrían provocar deterioros.
La altura de afectación también disminuyó un 37%: pasó de 49 cm a 31 cm, evidenciando un retroceso del área afectada por la humedad.

¿Cómo comprobamos estos resultados?
Extraemos muestras del interior de los muros y determinamos su contenido de humedad mediante mediciones gravimétricas con termobalanza, siguiendo la norma UNI 11085.
Este procedimiento nos permite verificar objetivamente la evolución del secado, más allá de lo que pueda observarse a simple vista.

